Psicología y logopedia infantil. Grupo Crece

Creciendo juntos es un proyecto de Grupo Crece donde cuidar la crianza. Ofrecemos temas de interés relacionados con la psicología, la logopedia y la educación donde padres, madres y educadores puedan compartir sus inquietudes

La tartamudez

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Día Mundial de la Tartamudez 22 de octubre22 de Octubre: Día Mundial de la Tartamudez

Con motivo de esta fecha me he decidido a escribir este pequeño post sobre la tartamudez, ya que aunque todos conocemos a alguien o sabemos identificar ese habla característico, en realidad es un trastorno bastante desconocido para padres, pediatras u otros profesionales. Con estas líneas sólo intento hacer una breve introducción para su conocimiento y evitar falsas creencias.

La tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla que se manifiesta de múltiples maneras y con una gran variabilidad ínter sujeto. Además de bloqueos, prolongaciones, pausas exageradas, repeticiones de sílabas, palabras se manifiestan un sin fin de estrategias para evitar estas disfluencias, falsas creencias psicolingüísticas, procesos de condicionamiento y otros factores que lo único que consiguen es empeorar el problema. Por lo tanto es un trastorno de la fluidez del habla al que se le unen elementos verbales, motores, cognitivos…sin embargo, las disfluencias del habla son  totalmente habituales, el tema es valorar cuándo suponen realmente un trastorno.

Como define mi profesor de facultad A. Salgado “el lenguaje normal no es sinónimo de perfecto”.

De esta manera, cómo saber si las disfluencias que como padre ha podido observar en su hijo son normales o patológicas. Es una percepción cualitativa, en la que también están implícitas sus expectativas como oyente. No hay unas pautas exactas a seguir, lo mejor sería consultar a un logopeda o psicólogo especialista  en lenguaje.

En muchos casos el primer profesional al que recurren los padres es el pediatra. Para ellos es importante conocer las diferencias entre las disfluencias normales y patológicas así como derivar para la intervención temprana, que suele ser la mejor de las maneras de evitar que se cronifique.

Existen dos tipos de personas que tartamudean, las que no son conscientes de su tartamudez y las que sí, independientemente de la edad del sujeto. La conciencia sobre la tartamudez se instaura en torno a los ocho años. En algunos casos las disfluencias de los primeros años de vida remiten de manera espontánea, dos de cada tres, pero hay que valorar cada caso de manera individual.

Si le parece que su hijo tartamudea lo mejor que podría hacer, además de consultar a un profesional, es hablar a su hijo con tranquilidad, dedicarle un tiempo en exclusiva, no exigirle hablar en situaciones difíciles, mantener la mirada durante la conversación, no terminarle las frases o las palabras, no le corrija, no le interrumpa y sea paciente, presté atención a lo que le dice y sobre todo hágale saber que le acepta tal y como es.

Si tartamudea más de un 10% de su discurso es probable que hubiera que intervenir. Busque un profesional con experiencia en problemas del lenguaje y no dude en consultarle todas sus dudas; será una intervención global, en el niño y en el entorno, por lo que requerirá de la implicación de la familia principalmente.

Alicia Ribalta Poyatos

Logopeda

Grupo Crece

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