Psicología y logopedia infantil. Grupo Crece

Creciendo juntos es un proyecto de Grupo Crece donde cuidar la crianza. Ofrecemos temas de interés relacionados con la psicología, la logopedia y la educación donde padres, madres y educadores puedan compartir sus inquietudes


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¿Qué entendemos por crianza respetuosa?

 

crianza respetuosa

Entendemos la crianza respetuosa no como sinónimo de crianza permisiva sino como una crianza basada en el amor, el afecto, la paciencia, la escucha y la empatía y por supuesto, en la necesidad de marcar límites a nuestros hijos.

Se trata de acompañar a los niños desde su nacimiento y durante todo su desarrollo, poniendo nuestros cincos sentidos en conocerles y comprenderles, confiando en sus logros y reconociendo sus dificultades. Pero también requiere autoconocimiento personal para mejorar las cosas que fallan en nosotros mismos como padres para ser un ejemplo a seguir, no olvidemos que somos su espejo y su guía.

Ponerse en el lugar de nuestro hijo, dejarle jugar, explorar, investigar, mancharse, llorar, desahogarse, probar, caerse y volverse a levantar… respetarle y hablarle con respeto, etc. no está reñido con ponerle límites. Educar es acompañar con coherencia, cariño, creatividad y criterio, y esto no es incompatible con la firmeza y la aplicación de las normas de convivencia.

Es importante observar más allá del comportamiento de los niños, fijarnos en los sentimientos que esconden e intentar escuchar, entender y aceptar lo que no son capaces de decirnos con palabras. De esta manera les ayudamos a reconocer y expresar sus emociones de una forma más sana y normalizada. Entender lo que nos quieren decir no significa aceptar sus reclamaciones todo el tiempo, significa ceder a veces pero otras ser firmes con nuestra decisión: “Lo siento pero no, entiendo que te enfades, pero no…” es diferente a “¡No, porque lo digo yo y punto!”.

Los niños que actúan agresivamente pueden estar necesitando un abrazo o algún contacto físico que les permita sentirse seguros para llorar, dejar salir su frustración y de esta forma sentirse más aliviados. El cariño y el respeto son más poderosos que el miedo y el castigo. No queramos desaparecer una conducta sin haber entendido cuál es el mensaje que nos está enviando el niño, de esta forma favorecemos nuestra conexión y confianza con él probabilizando  la prevención de futuros conflictos.

Es importante tener expectativas realistas con nuestros hijos, para ello es necesario conocer sus limitaciones y flexibilizar nuestras demandas ya que los niños son de una naturaleza curiosa, movida, desordenada, impaciente, demandante y olvidadiza, en definitiva, están llenos de energía, energía que no siempre va al compás de la nuestra.

El reto de una crianza respetuosa es ir poco a poco ayudándoles a escoger, moldear y enseñar lo que creemos que es bueno para nuestros hijos.  Lo difícil es tener paciencia para acompañarles en este proceso, pero es un camino fascinante, único y lleno de experiencias maravillosas e irrepetibles.

 Susana Paniagua Díaz

Psicóloga educativa

Grupo Crece

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